domingo, 27 de enero de 2008

Traductor de lágrimas

Hace una semana que no os he dicho nada, lo sé, pero he estado atenta a los acontecimientos y el devenir de nuestro rey, reflexionando sobre su posición, sobre todos los movimientos. Tal vez el desánimo se esté aletargando en mí de nuevo.

Esta semana nuestro rey se ha limitado a la enmienda de recuperar a su princesa. Sin quererlo obtuvo la oportunidad de estar a su lado de la mano del padre de ella, irónico pero así es. Carmelo, el padre de nuestra princesa, aquel que odió a nuestro rey, aquel que lo crucificó en sus pensamientos hasta quedar inexistente en los latidos, el mismo que supo darle una segunda oportunidad, esta semana a aprendió a mirar con el alma. Tal vez solo este empezando a aprender ha hacerlo, todavía utiliza un solo ojo, algo borrosas la imágenes, de lejos la mirada, pero esta poniendo voluntad. Y mira al rey desde varias perspectivas, desde la suya, desde la del pasado, desde la del presente, la de hoy, la de este momento. Y lo que a visto le está gustando, han habido detalles de nuestro rey que le han hecho recapacitar y reflexionar sobre la posibilidad de haberse equivocado crucificándolo sin haberle dado el beneficio de la duda. Claro que tenía sus motivos para hacerlo, dañó a su hija y él, como padre, solo veía esa parte. Esta semana ha descubierto otras partes del rey, y a pesar que la de las mentiras y el engaño no ha desaparecido, se le han unido otras de igual o más peso que la primera. Quizás la balanza del aprecio se esté inclinando aunque no se haya llegado a desequilibrar del todo, todavía. Para él el rey está recuperando algo de su nobleza, y puede ser que un día la recupere totalmente.

Por otro lado nuestro rey se ha beneficiado de la doble oportunidad que la vida le ha presentado. Por un lado que el padre de la princesa deje de repudiarlo y por otra el estar cerca de su amada. Y ese ha sido el hecho que lo ha devuelto a la lucha, estar cerca de su princesa ha sido un revulsivo a sus ansias, unas ansias llamadas reconquistas. La princesa es el muro de piedra con que choca una y otra vez, golpeándose sin cesar. Ella, entre dos caminos, caminando por un sendero que tiene dos vías, una, la real, la segura llamado Nacho, otra, la del subconsciente, la de los sentimientos escondidos y guardados que lucha por aniquilar , llamada Álvaro. Una en presente, otra en pasado sin saber que le deparará el futuro. A veces se adivina en ella un atisbo de dolor, de frialdad, de sonrisa forzada que nadie acaba de entender, ni tan siquiera ella misma. Aún no se ha dado cuenta que eso son los sentimientos que está escondiendo, que está intentando alejar, dejar inertes gritando desesperados por conseguir ser libres. Ella no sabe que solo se pueden matar aquellos que no sentimos con sinceridad, que los sentimientos verdaderos, por más que se quiera, nunca mueren, permanecen en nuestro interior, a veces en calma, en coma tal vez, otras martilleando en silencio nuestra propia consciencia sin ser nunca exteriorizados, oprimiendo el corazón en silencio, vagando en nuestro interior, luchando por buscar una salida. Y lo que ella espera es que sus sentimientos por el rey, esos sentimientos de amor profundo, incondicional y verdadero acaben como los ramos de flores que aunque sean muy bonitas luego se marchitan , ella espera que le pase así, que sus sentimientos se marchiten y que desaparezcan. Tarea difícil en su caso porque ella olió la flor que le brindó el rey y el recuerdo de su aroma se a quedado en su interior, impregnando cada rincón de su cuerpo, de su alma y de su mente aunque no pueda verlo; es lo que tiene el aroma, que es invisible. Algunos no tienen desarrollado el sentido olfativo, y necesitan cosas tangibles para creer en ellas. Estoy segura que la princesa siente el aroma, pero trata de taparlo con otros perfumes, otros prefabricados...pero hay aromas que perduran para siempre, suspendidos en el aire, vivos en la memoria, cerca de la percepción, muy cerca de las lágrimas y la nostalgia, allí donde los verdaderos deseos juegan a ser soñados.

Para mí, en todos estos 5 capítulos, ha habido una escena clave, el momento en que el rey, de noche y con sigilo entra en la estancia de la princesa. Y ha sido clave por lo emocionante del momento, pero sobre todo porque a la princesa le ha quedado claro algo, que el rey la ama de verdad, que en verdad la ha amado y que sus sentimientos son profundos y sinceros. Y sus lágrimas silenciosas y ocultas nos enseñan esa lucha interna de la princesa, los verdaderos deseos por el rey condenados a la fuerza a ser solo pasado frente la realidad de su vida exigiéndole la entrega total de un corazón que ya fue conquistado. Si las lágrimas de nuestra princesa recalleran sobre un papel y se convirtieran en palabras quizás se pondría leer algo así:

Ayer, o quizás mañana, salga a buscar esa mirada que sea capaz de mostrarme lo nunca imaginado que ya desprecié mucho tiempo y el pasado no volverá y el futuro solo llegará si lo busco. Que el tiempo pasa ya me di cuenta hace no mucho tiempo cuando me engañaste y tuve que aprender a mirar al futuro a la cara, y me costó, porque las peleas acompañadas son más fáciles de ganar que las que combates tu sola. No espero que el tiempo me regale oportunidades, yo tampoco las regalaré… las cosas no pasan por pasar. Yo buscaré lo que quiero, lo encontraré y seguiré andando, no solo rellenaré los huecos con llantos y flores que aunque sean muy bonitas luego se marchitan y vuelves a quedarte con las manos vacías, y triste. Imaginaré lo inalcanzable, y luego creeré que es mío y lucharé para conseguirlo…sí, lucharé sola y sin importarme el mañana porque hoy es todo lo que me puede quedar. Buscaré en ti ese beso que solo se puede dar con la mirada y lloraré mi vida a solas si mis ojos me lo permiten.

Nuestra princesa debería leer lo que sus lágrimas escriben pero a veces es más fácil alzar un muro de piedra frío y duro con el que el rey pueda chocar que dejar que nuestras lágrimas recaigan sobre un papel, descifrándonos una dolorosa y dura verdad que nos recuerda que nos hemos equivocado, que no somos perfectos y que el amor que sentimos hacia esa persona no encuentra su momentos, ni su lugar, ni su tiempo.

Que diferente sería si existieran traductores de lágrimas que nos explicaran la verdad mas profunda de nuestro sentir, que nos dieran consejos acertados, que nos calmaran el alma.

lunes, 21 de enero de 2008

sábado, 19 de enero de 2008

La jerarquía de los sentimientos

18 de Enero de 2008



Y nuestro rey aceptó el noble oficio de servir. Ha pasado de ser servido a ser sirviente y entre medias del proceso un buen puñado de situaciones adversas, de calamidades, malentendidos, de sufrimiento, de humildad y superación, pero sobretodo de sentimientos.


En la jerarquía de los oficios, el de camarero, popularmente está relegado a un nivel inferior. El hecho de ser servido produce en mucha gente un sentimiento de superioridad irreal que confina al que nos sirve a un estado de sumisión. Por un momento somos alguien importante, nos preguntan, nos escuchan y acatan nuestro deseo, por una vez alguien cumple nuestras órdenes, por un momento nos sentimos amos y señores, muy arriba en la tabla jerárquica, a todos nos gusta sentirnos importantes aunque solo sea por un segundo, aunque sea solo para pedir algo de comer, aunque solo sea un espejismo más.

Y hay dos cuestiones entrelazadas en todo esto. La jerarquización y los sentimientos. Inexplicablemente siempre tendemos a establecer jerarquías en las cosas, ha hacer listas, a organizar todo, y no nos escandaliza. Las jerarquías están instauradas en nuestra cultura y en nuestras mentes desde hace siglos, con lo que acabar con ellas cuesta bastante.

Si nos paráramos a pensar que conlleva el hecho de jerarquizar nos daríamos cuenta que sinónimos como cargo, clasificación, dependencia, orden, rango, sumisión, subordinación, categoría y clase forman parte de ese concepto. En una lista igual que en una jerarquía siempre hay un primero mejor y un último peor. Rutinariamente, las jerarquías transforman a empleados motivados y leales en personas insatisfechas con el eterno deseo de llegar a lo más alto en la pirámide y renegando de su puesto. Las jerarquías también persisten porque proveen valor psicológico y físico, y llenan nuestra profunda necesidad de orden y seguridad. El grave problema es que son inevitablemente autoritarias. Las organizaciones jerárquicas nos seducen con recompensas psicológicas, como los sentimientos de poder y posición social. No es realista pensar que nos vamos a librar de ellas en un futuro próximo, parece más sensato que aceptemos la realidad de que las jerarquías van a seguir estando ahí y que nos esforcemos por reducir sus consecuencias nocivas en vez de soñar con un proceso igualitario. Esa igualdad que si existe en los sentimientos.

No hay un orden jerárquico en lo que sentimos, nadie puede decir que sentir esperanza, o alegría o ilusión es mejor que sentir satisfacción. O tal vez sí, tal vez exista una pirámide jerárquica de sentimientos, pero esa pirámide es siempre personal e instranferible, cada uno se construye la suya propia y además está en continuó cambio a medida que avanzamos por la vida, a medida que nos suceden cosas, a medida que vivimos. Por lo que no es algo universal aceptado por todos como una ley no escrita. Quizás por eso sea tan difícil hablar de sentimientos porque para cada persona son diferentes y se viven de manera diferente, tantos sentimientos como personas en el mundo. Para nuestro rey hoy su amor por la princesa y sus ganas de recuperarla valen más que su estatus jerárquico. Para el lo importante no es tener una buena posición social ni el poder, para él lo importante es recuperar la posición que ocupaba antaño en el corazón de su princesa.

Nuestro rey ha bajado en el escalafón de la jerarquía, de estar en la cúspide a optado por un puesto de trabajo considerado por muchos erróneamente inferior. El sabe que no aspira a ser camarero toda la vida, pero eso le da la oportunidad de empezar un camino, una escalada por la pirámide, asegurándose una buena base, y como dijo, una buena lección de vida. Para el contrariamente a lo que muchos pudieran pensar, el hecho de ser camarero lejos de ser un fracaso es una oportunidad. ¿Que diferente se ven las jerarquías dependiendo del espíritu con que se miran? ¿Como cambian los valores de los oficios cuando se dejan de lado los prejuicios?

Para el rey ser sirviente es un paso más en su madurez emocional, o tal vez nada de eso sea cierto y solo se mueva por sentimientos, por impulsos o por orgullo, o sencillamente por la necesidad de sentirse capaz, válido. A lo mejor al perder el mundo en que siempre vivió está buscando uno nuevo, uno en que le valoren por el mismo, uno en que se sienta realizado, uno en que no se lo den todo hecho y así poder superarse a si mismo, un mundo sin apariencias, sin falsedad donde todo es lo que es y no hay dobleces, un mundo en el que sentirse tranquilo, sin exigencias inalcanzables, sin frustraciones ... Tal vez solo esté buscando su mundo, uno a su medida ,un mundo donde los sentimientos sean capaces de prevalecer sobre las jerarquías, un mundo donde ser feliz. Y el mundo que esta buscando para él se reduce a un nombre. Beatriz, porque ella es su mundo, porque no hay mundo posible sin ella, porque en ella existe su mundo. Porque su amor por ella se encuentra en lo más alto de su jerarquía, en la cúspide de su pirámide personal.

La escalada es dura pero los sentimientos son profundos.

jueves, 17 de enero de 2008

El futuro empieza hoy

Queridas espectadoras hoy hemos tenido un capítulo lleno de matices en el que solo queda claro que el futuro empieza hoy.

Como lleva pasando estos últimos días el rey no para de constatar que está más solo que nunca, como él mismo dijo, todos le han dado la espalda, su princesa, su padre, su escudero fiel, los tesoreros, la corte, el pueblo. Nadie quiere estar de su lado, nadie quiere apostar por él, nadie quiere darle una oportunidad.

Un mensaje a su amada con una pregunta que quiere preguntar más de lo que dice , un "¿Tú también crees que estoy acabado?" escondiendo otras preguntas como "¿Crees todavía en mí? ¿me quieres todavía?" Y un lamento "entre todos habéis conseguido hundirme" como un grito de socorro, como un "estoy perdido, perdido si tú no estás aquí conmigo", como un "si tú estuvieras a mi lado mi sufrimiento desaparecería y me daría igual que la gente me mirara mal, que me viera como un fracasado, que me repudiara, porque en mi alma sería el rey más poderoso del mundo porque albergaría el tesoro más valioso de todos, el de tus besos, tus caricias, tu amor, serías el motor que movería mi mundo, porque contigo me sentiría capaz de cualquier cosa. Pero no te tengo y mi mundo no es nada si tú no habitas en él, yo no soy nada sin ti."

Ha intentado reorganizar su día a día, a su manera, avanzar con las pocas armas que le quedan, salir adelante. El rey confía en su sabiduría interior, una sabiduría que los demás no ven o no quieren ver. Y los demás solo se dedican a gritárle que está acabado, ni una sola palmada en la espalda, ni un solo abrazo que alivie, ni una palabra de aliento. Y una se pregunta porque su gente en vez de decirle lo que tiene que hacer no le pregunta como se siente o simplemente ¿Quieres hablar? ¿Porque nadie se ha parado a escucharle en vez de estar dirigiéndole? . Quizás sea el momento de ser más cariñosos y pacientes que nunca y solo ha habido una persona capaz de hacerlo. El Anguila. Ese compañero en las mazmorras al que la mayoría miraría por encima del hombro, ha sido el único con la suficiente inteligencia emocional y empatia para entender el momento doloroso que vive el rey en estos momentos.

Con un simple ¡¡Cuéntame tus penas!! ¿Cuál es el problema? El Anguila le ha dado la oportunidad al rey de expresar todos sus sentimientos, de exteriorizar el sufrimiento que anida en su interior, la ha dado la oportunidad de desahogarse y poder decir lo que de verdad le sucede, siendo él, sin tener que aparentar ser el rey que ahora no siente ser. En estos momentos de hundimiento y tristeza, para el rey el problema es su vida entera. Ha perdido su reino, su princesa, le ha pegado a su fiel escudero, le echan de los sitios donde antes le alababan, el populacho le repudia... Se siente solo, abatido, triste, desdichado, infravalorado, repudiado, ninguneado, odiado, insultado, ofendido...Demasiadas tristezas juntas como para tener un ánimo positivo y luchador.

Pero el Anguila ha hecho algo que nadie hasta ese momento ha sabido hacer. Escucharle. Y le ha sabido hablar desde la sinceridad, entendiendo que se sintiera como se siente. Sus palabras directas lejos de ser un reproche han contenido una alta dosis de ánimos, como aquel que sopla las brasas de un fuego para que se aviven y vuelvan a aparecer las llamas. Sus palabras han sido como ese aire, un aire de verdad, de respeto, un aire de amor propio, un aire de valentía, un aire de cordura, un aire de análisis de la situación, un aire de empuje, un aire de garra, de entrega y de lucha que nuestro rey había perdido a medida que avanzaba por su nuevo camino. Sin hacerle la rosca le ha hecho entender que la actitud de los demás es tristemente la lógica, que no puede olvidar que él ha sido y es un ex-convicto y eso conlleva unas dificultades adheridas para caminar por la vida, que los demás no son los únicos culpables, que él debe saber ver sus errores y aprender de ellos, que compadecerse no conduce a ningún camino, que la libertad es lo que más vale aunque se esté solo, que solo hay una salida para que la gente vuelva a confiar en él, y le valore y quiera estar a su lado. La única manera de volver a tener el respeto de los demás es ganándoselo, luchando por él, demostrar que se es capaz, demostrarle a todos el rey que lleva dentro.

El dolor es siempre la resistencia de la personalidad a un nuevo crecimiento. Con frecuencia nuestros momentos más dolorosos, esas veces que exigen el máximo esfuerzo a nuestra personalidad, son las circunstancias que nos ofrecen las mayores oportunidades de crecimiento. Nuestro rey esta en ello, está creciendo.

Y hoy, sin propiciarlo alguien se ha acercado a él, en un principio solo para vapulearle, pero algo pasó en ese cruce de palabras que el vapuleador se conmovió y nuestro rey sintió por primera vez el apoyo de una mano tendida con humildad hacia él. La última persona en quien hubiese pensado, el padre de su princesa. Alguien que con sutileza le ha sacado del círculo vicioso de los lamentos y el victimismo para llevarlo hacia un pensamiento positivo, de lucha, de confianza en si mismo, un pensamiento positivo que le ayudará a empezar un nuevo viaje por la vida.



Hoy no se resistirá más a crecer. Hoy será más positivo porque han habido dos personas dispuestas a escucharle y ayudarle, dos personas ajenas a su antiguo reino de opulencia. Hoy no se ha sentido tan solo. El futuro empieza hoy para nuestro rey.




miércoles, 16 de enero de 2008

El reflejo de sus errores

16 de Enero de 2008


Hoy nuestro rey ha sido menos rey que otros días. Tal vez dejo la corona sobre la cama y sus vestiduras en el perchero. Salió como un humilde campesino al encuentro de las verdades. Y las verdades duelen muchas veces aunque quien te las cuente sea tu fiel escudero. Entonces ante tal dolor la razón se desconecta de uno y acaba dominado por los impulsos, un puñetazo y ya esta todo dicho, o quizás no, quizás solo cuente la impotencia de saber que la verdad que te están contando es la única, pero te deja en mal lugar y el orgullo no te deja pensar, simplemente reacciones dominado por el agotamiento de no saber como cambiar eso.

Hoy nuestro rey se ha visto dominado por una verdad que le escuece el alma.

Salió de su presidio con la idea de recuperar lo que perdió, su revista, su princesa, su dignidad, su relación con su padre, su nobleza, su prestigio...pero el panorama que se encontró fue muy desolador. Su padre cedió las acciones de su reino a su eterno enemigo, su princesa rehizo su vida al lado de otro caballero de la mesa redonda, la gente de su pueblo sin ofrecerle apoyo y sin seguirle en la nueva singladura, repudiado por haber estado preso, viéndose relegado a mendigar un puesto inferior a su valía.... De repente se sintió sin oportunidades como quien inicia una batalla sin más efectivos que él mismo. Solo. Y en esa triste soledad el rey se pregunta como llegó a esto habiendo sido el príncipe heredero que todos vanagloriaban. Demasiadas cosas que afrontar, demasiados varapalos emocionales hasta para un rey.

Y en su desidia busca justificaciones y culpables, una explicación que no le lleve a la conclusión de que él y solo él ha sido el causante de su dolor. Consciente de que cometió errores se agarra a los momentos en que se sacrifico, en que hizo las cosas bien y se pregunta porque nadie se acuerda de esos momento. Esa impotencia de que los demás solo vean su parte más ruin sin concederle el beneficio de la duda, olvidando la protección y el apoyo que les brindo, enerva su locura y le hace recitar un montón de frases como escudos para la protección de su malherida esperanza. Reproches a su fiel escudero, precisamente a él porque es el único que le sigue viendo como rey, el único que se ha mantenido a su lado, el único hombro donde desahogarse, el único que esta ahí.

Nunca es tarde para darse cuenta de nuestros errores y el rey se tumbo bajo el dosel de su camastro y escribió sus verdaderos sentimientos en un papiro arrugado.

Voy moldeando mi espíritu maltrecho y castigado dando forma a mi vida, como se moldea el barro, quiero huir de los sentimientos y de la tristeza, quisiera correr como el viento… rápido como el agua.

Desnudo mi vida ante el espejo de mis recuerdos contemplo el reflejo de mis errores y de mis aciertos mientras lamo las heridas del pasado y de mis pecados que pesan como losas sin nombre en el cementerio de mis días. Voy buscando mi identidad incansablemente, busco la manera de convivir conmigo mismo y mis manías, de tragarme mi orgullo y fabricar con mis restos aquel mundo perfecto que una vez, no se si en sueños, conquiste. Quiero volverme a encontrar.

Me siento desorientado hoy en mi viaje, sin ti perdí la brújula que guiaba mi norte, no veo el final del camino, perdí la senda de mi juicio y ya no quiero mas hazañas, no quiero pensar en que punto de mi sendero me desvié, no quiero pensar donde empezaron mis pasos y en donde acabaré. No quiero pensar porque no quiero que el dolor del corazón se una al dolor del pensamiento.

Quiero irme, aislarme, evadirme de mi mismo, dejar de ser por unos instantes y sentir solo el aire entrando en mis pulmones, sin saber ni conocer. Quiero sentir que mis acciones, mis aciertos, mis desgracias no tienen infinitos reflejos en angulosas vidrieras como ahora tienen. Quiero dejar de sentirme responsable de lo que a mí alrededor ocurre y sólo contemplar la puesta de sol que sucede aunque yo me oponga. No puedo aguantar más el sentirme responsable de los lamentos que a mí alrededor oigo como fúnebres aullidos en la noche. Y es que, sin duda, el pensamiento en exceso, lleva a la locura. Una locura que te va comiendo los adentros buscando respuestas a preguntas que ni siquiera tú sabes que existen. Los recuerdos corren mas que mi intento de olvidar y cuando aferrarse a nuevos sueños, esconderse en el alcohol, gritar l ironía y estallar en un puñetazo, no sirven de amnesia para la audacia de tus labios, no me queda mas remedio que someterme al ejército de cien mil duendes que me envías para recordarme quien tiene el poder, quien tiene la magia, quien anula mi voluntad para convertirme en su prisionero, también en su rey. Y yo se, y quiero creer que a ti te pasa lo mismo que te tengo cautivada, que llevas mi nombre mordido en tu boca desde aquella noche cuando te convertí en princesa.



No se cuál es mi pecado pero arrastro mis culpas por el mundo. Ciego ante una realidad que no asimilo. El vacío solitario de la culpa es algo que forma parte de mí ahora mismo. Me dijeron que no siguiera insistiendo, que para mi quieres estar muerta.

Pues para mí tus dedos no han muerto, los siento nadar en el mar de mi espalda, dibujando en el bravo oleaje de mi alma dos palabras. Para mi tu sonrisa no ha muerto, procuré guardarla en la caja de la cometa que me regalaste, paraíso perdido donde paseo cuando tu imagen agrede mi recuerdo. Para mi tus ojos no han muerto, los escondí en la esencia de mis palabras y juguetean graciosos cuando jugueteo gracioso a ser poeta. Para mi tu pelo no ha muerto, sigue siendo lira clandestina donde puedo tocar cuando estoy triste las prohibidas notas de nuestra canción prohibida. ¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué? Una mañana deprimida...Una mareo incesante...Una mirada dolida…Una lágrima seca...Un lamento escueto... Un golpe certero... Un adiós asesino...Y todo se vino abajo.

A veces, cuando estoy ante tu tumba, una lágrima está a punto de traicionarme. Pronto recuerdo que no has muerto, que estás aquí conmigo. ¿Sabías que ayer, estando yo borracho de tristeza. , llamaron a la puerta de mi corazón tus dedos, tu sonrisa, tus ojos y tu pelo? Iban con la capa funesta, y yo, que no entiendo de estigmas, les abrí la puerta.


Encontré que uno siempre busca lo que encuentra, pero también que cuando se cree estar preparado para cualquier cosa, cualquier otra pasa, y entonces todo cambia de rumbo.

¿Que porque me enojo contigo? Bueno, porque siento que aun no te has ido, porque no me gritaste en la cara tu desprecio, porque no cortaste el lazo que nos unía, solo abandonaste tu extremo, y yo me quede al otro lado, sosteniendo el mió, esperándote para continuar siendo lo que queríamos ser.

Soy tan frágil que lo oculto, porque soy hombre, soy rey y como tal no puedo llorar. Pero mi orgullo sigue vivo e inventaré nuevos pasos que me acerquen a ti.

martes, 15 de enero de 2008

El loco que anda por encima de su pena


15 de Enero de 2008

Después del varapalo de ayer, hoy nuestro rey se ha topado con la realidad que no quiere ver. Una vez uno ha sido prisionero, le quedan las señales enrojecidas de las cadenas de las mazmorras para siempre clavadas en la piel, injusto pero así son las cosas.

Salió a su reino con el ansia de empezar de nuevo con la labor que dejó antes de ser atrapado, en el mismo punto en que lo dejó, ni por un momento se detuvo a pensar que las cosas habían cambiado, que los demás habían cambiado su concepto de él.

Para él mismo, él sigue siendo el príncipe heredero, el nuevo rey, el mismo noble caballero capaz de entusiasmar al pueblo, el mismo soñador dispuesto a expandir sus tierras, el mismo capaz de gobernar con excelencia su feudo, la misma persona de siempre, con sus limitaciones, con sus capacidades, el sabe que tiene virtudes que pueden llevarle alto, el se siente igual que siempre.

Pero para los demás no es más que un mediocre hereje, un ex-convicto, un ser acabado que descendió del cielo a los infiernos. Todos los que en un pasado se arrodillaban ante él haciéndole reverencias ahora no ven nada más que una marca de barrotes y cadenas, sus virtudes han desaparecieron de su alma y solo queda de él la imagen de un triste bufón lleno de cascabeles que emiten mucho ruido y pocas nueces. Ni los demás son capaces de ver el rey que es, ni él es capaz de entender la actitud del pueblo.

Después de constatar su desdicha, después de ver como todos le daban la espalda y le giraban la cara, el rey cogió su corcel y se adentro dando un lánguido paseo por el bosque, la niebla y la oscuridad acompañaban su pensamiento. Sin hambre ni calma se fue comiendo la noche que le alejaba. Bajó de su caballo y siguió la senda a pie, sin rostro ni alma caminaba en busca de un rumbo que le llevase a la boca de la princesa, porque a pesar de ser repudiado por todos lo que mas le dolía era ella.

Como le dijo la princesa al fiel escudero del rey "cada vez que me acerco a él le hago más daño". Quizás también cada vez que el rey está cerca de ella le esté haciendo daño , el dolor de quererle y tener que esconderselo.

- Caminos de nadie, pensaba el rey mientras andaba junto a su caballo , la gente no me mira a la cara que no tengo, y soy nadie porque sin ella no puedo ser otra persona, y ando, pero sigo encima de mis pasos, y ando, pero no me marcho de mí.

Cansado, marcó el límite en la última piedra del camino polvoriento, unos metros para estar loco, unos metros para resumir un camino, unos metros para encontrarse o para perderse. Lágrimas de una despedida sin ella, un abrazo con el aire, su voz descrita en el silencio, se terminó su reinado y ella no estaba a su lado para curarle las heridas, está con otro y en ese final su mente se hundió sin dar la cara, luego senderos rotos.

- Y yo soy el loco que anda por encima de su pena, y yo soy el loco que huye de sus pasos, estos pies cansados son solo desidia que arrastra un cuerpo, ya no se si me muevo yo o se escapa el suelo, ya no tengo cara, ya no se oye la vida pasar, pues hace cuatro pasos se me cayó el corazón, mientras en la rivera recuerdos atropellados me acumulan apetitos de seguir hacia la nada, ya no tengo alma, ya no recuerdo nuestros pasos, ya no encuentro nuestras caras. Por favor si algún día se cruzan con mi cuerpo, no me tengan en cuenta, no traten de dibujar mi cara, no intenten recordarme, no se puede recordar la nada, por favor no me comprendan que yo no tengo sentido sin ella. No son ni los barrotes, ni los muros. Porque yo me encuentro encerrado dentro de mi mismo, y debo lidiar con eso día a día, noche a noche. Quizás no deba rendirme, quizá deba plantearme empezar de cero, crearme un nuevo reino donde siempre exista una corona para ella.

lunes, 14 de enero de 2008

Una bofetada que da esperanza


14 de Enero de 2008



Nuestro Rey salió de las oscuras mazmorras que lo retenían, con garra, con fuerza, con esperanza, con ganas de luchar por recuperar sus posesiones, con el anhelo de reconquistar aquello que más amó y ama, aquello por lo que sacrificó su libertad. Traía consigo la valentía, la madurez adquirida en su cautiverio, el coraje y la determinación, nobles valores de caballero dignos y a la altura de un rey, pero no fue suficiente. Sin esperárselo todo su reino, el reino que conocía, el único que había habitado, el único que había contemplado desde los ventanales del castillo, había cambiado, casi desaparecido.

De repente se encontró al borde de un acantilado, sin escolta y sin armas, sin armadura, sin caballo, sin ninguna otra tabla de salvación más que su orgullo. Y hasta el orgullo lo traicionó, le hizo decir a la princesa que el bello canto de amor que redacto antaño no la sustentaba como única inspiración de sus sentimientos.

La princesa tomándole prestado el orgullo no dudó en hacer lo propio, recordándole una y otra vez que ahora el caballero de la mesa redonda era quien ,de honorable manera, ocupaba su corazón.


El orgullo definitivamente les traicionó a los dos. Pero no fue él único. El padre de nuestro Rey vendió las posesiones más preciadas al eterno enemigo del reino, el reino del cual la princesa es consejera, el mismo reino que debía heredar nuestro Rey. Y a pesar de ser un desgraciado infortunio para ambos, precisamente ese hecho fue el que los volvió a reunir. La princesa en busca de explicaciones fue rauda a esclarecer tales hechos con el padre, pero al llegar a los aposentos solo estaba él.

Nuestro Rey mostró una imagen devaluada de si mismo, las destilaciones embotelladas ayudaron a su degradación. Por un tiempo se vino abajo, aniquilada toda voluntad el rey mostró su cara más vulnerable. Y así lo vio la princesa,como aquel futuro heredero que un día fue capaz de engañarla y manipularla resurgiendo en ella el recuerdo del dolor.


La batalla de palabras que la princesa y el Rey mantuvieron no fue más que un ir y venir de ocultaciones, ninguno de los dos siguió la línea adecuada, uno cegado por los celos, la otra por la moralidad que usa para esconder sus más profundos sentimientos. Y el rey, en el último momento embriagado y con valor, dejó que sus instintos y su deseo gobernaran la región de la cordura. La retó en un duelo con sus labios. La prueba de la victoria o la derrota estaba en las manos de ella. Una sonrisa o una caricia anunciarían que había ganado la batalla, por el contrario una bofetada anunciaría el fracaso de su táctica. Pero la respuesta fue ambigua, tras una reactiva guantada la princesa mantuvo su mano en la mejilla del rey disimulando su caricia. A partir de allí las palabras dejaron de tener sentido porque los dos intentaban descifrar el significado del hecho que se acababa de producir. Ni ganado ni perdido ¿como interpretarlo?


Para ella un quiero pero no puedo, el amor desbordándose en sus venas, una pasión contenida a la fuerza. Una bofetada porque todos sus allegados esperarían eso de ella después de lo vivido y sufrido con y por el rey, una bofetada para ocultar sus verdaderos sentimientos, una bofetada por la desventura de la decisión precipitada de rehacer su vida, una bofetada por seguir amándolo, una bofetada por sentir el impedimento moral de no poder seguir su beso, una bofetada por volver a sentir y no poder gritarlo. Una caricia por el deseo, una caricia por un te quiero que no puede pronunciar, una caricia como la extensión de sus labios en sus dedos con los que seguir besándole, una caricia para liberarse de todo prejuicio impuesto, una caricia por su mas profundo amor que se ve obligada por las circunstancias a acallar, una caricia sinuosa casi imperceptible para enmendar los falsos sentimientos que transmitió la bofetada.


Para él una bofetada que contiene un una tristeza, una bofetada que oculta más que desmiente, una bofetada que retiene el amor contenido que estalla por momentos en ella escapándose de su piel, una bofetada compromisoria, una bofetada que vislumbra un gesto de rabia por no poder ser sincera. Una caricia débil que le confirma que él sigue siendo su debilidad, una caricia sutil que le da esperanzas, que le confirma que no debe arrojar la toalla, que la contienda será dura, que hay una fuerza que mantiene al unísono sus latidos porque por encima de sus avatares ellos no han dejado de amarse.


Indudablemente el beso les hizo ganadores y perdedores de la misma batalla a los dos. Por suerte para esta batalla la esperanza es lo último que se pierde. Por suerte para el rey nunca se da tanto como cuando se dan esperanzas. Por suerte para las espectadoras la esperanza es un espejo colgado en el futuro.

Benedetti, Álvaro y Bea (mis videos)

Mis fotomontajes del Señor de los eurillos

domingo, 13 de enero de 2008

La serie que quisieramos ver

Esto lo escribí hace un més, pero creo que se merece su hueco en el blog.

Veo toda esta trama Al-Bea-Nacho súper liada y me desconcierta profundamente. Me hace ir de un lado a otro, primero pienso una cosa, luego otra, luego vuelta la burra al trigo, luego como la segunda pero con variantes, luego...jajajja vamos que estoy hecha un lío:

- No se si quiero ver a Álvaro fuera de la cárcel o verlo dentro, porque así como esta el tema al menos con el Anguila me río.
- Unas veces me sulfuro con Bea porque no entiendo sus cambios de sentimientos repentinos, pero por otro lado hay veces que entiendo que tenga dudas
- No se si quiero que se vayan a la cabaña y le confiese su amor por Al o confiese su amor por Nacho. Es que como no me gusta nada esta Bea a veces pienso que es mejor que se quede con Nacho y que Álvaro empieza una súper historia de amor bonita y romántica con otra chica nueva, de esas que nos gustan, pero por otro lado uff!! Después de desear arrejuntarlos durante tanto tiempo sería una pena que no acabaran juntos.
- No sé si quiero que sea Bea ahora quien sufra por recuperar a Álvaro o que no sufra porque ya lloro bastante en el pasado.
- No sé si quiero que Al intente de nuevo recuperar a Bea o que sea él ahora quien no quiera nada con ella porque ya se arrastró y ya ha pagado por sus fallos.

Estoy en un punto de la historia que "solo sé que no se nada". Aunque algo si tengo claro, lo que me gustaría que pasara:

- Que los guionistas dieran un cambio de 180º a la serie, no mejor de 360º, para que volviera al punto inicial pero con el bagaje de lo vivido hasta ahora. Ver esa dulzura de Bea de nuevo, una Bea que volviera a soñar, una Bea sonriente, afrontando las situaciones con inteligencia, mas madura y menos inexperta que antes por supuesto, que hubiera aprendido de lo que le ha pasado pero que conservara algo de esa esencia inicial, de esa integridad, esa entereza, esa lucha, esa entrega, esa fidelidad, una Bea con sus sentimientos claros, una Bea locamente enamorada de Álvaro.
-Me gustaría ver el Álvaro ilusionado del principio, con la madurez, la entereza, con la seguridad, la convicción y la determinación que ha ido adquiriendo de su paso por la cárcel. El Álvaro responsable, luchador y firme que es ahora pero conservando esa picardía, esa chispa y ese punto de niño travieso de antes. Un Álvaro locamente enamorado de Bea, capaz de desvivirse por ella, capaz de escucharla, de entenderla, de preocuparse por conocerla realmente. Un Álvaro dirigiendo de nuevo Bulevar intentando hacer realidad su sueño inicial, pero esta vez trabajando por ello, con honestidad, buenas maneras e inteligencia. Un Álvaro siendo un buen Director pero sin desdibujar del todo esa parte de de locura juvenil del principio de la serie.
Algo así como una Bea y un Álvaro de los primeros capítulos pero mejorados por lo que les ha tocado vivir, reforzados en sus carencias pero conservando su esencia inicial.

También me gustaría recuperar el sentido de la amistad, Gonzalo con Álvaro y Santi con Bea porque a mi modo de ver se ha ido difuminando en el tiempo. Que volvieran esos dos confidentes y que en verdad lo fueran, mas maduros también, pero conservando si incondicionalidad. Que Gonzalo volviera a ser el amigo-escudero de Álvaro pero escuchándole y sin influenciarlo y que Santi volviera ser ese confidente y esa mano amiga en la que se apoyaba Bea, que volviera el sentido de la amistad sincera y verdadera.

Me gustaría volver a ver el trabajo codo con codo, ese equipo, esta vez no como jefe y secretaria sino de igual a igual, ver luchar a un hombre y una mujer, que se entienden, que se complementan, que conectan y que tiene una química y una complicidad especial y mágica, por un mismo objetivo (expandir la revista) con ilusión, con empuje, con entusiasmo, con problemas que poder resolver conjuntamente, haciendo frente al unísono con la fuerza que da hacerlo sabiendo que hay alguien al otro lado dándote la mano por si resbalas.

Quiero ver un malo malísimo que no roce lo excéntrico, que su maldad no implique la fuerza física sino que se diferencie y se distinga por usar la misma inteligencia que los protagonistas pero con fines menos "honestos". Un malo inteligente, con doblez, con rabia, con mala intención, pero una mala intención reconocible y aceptable, un malo que no se estereotipe al extremo.

-Quiero ver a una Bárbara evolucionando internamente porque es de las pocas que no lo ha hecho. Una Bárbara conservando su solitaria neurona, siendo ella misma, pero capaz de vivir su propio proceso de maduración, capaz de plantearse valores que hagan tambalear los cimientos sobre los cuales se ha refugiado hasta ahora. Una Bárbara capaz de reconocer que quiere sentirse querida y que la quieran tal cual es. Una Bárbara capaz de enamorarse de Santi.

- Quiero chicas nuevas en el batallón, para que vuelva realmente a serlo, que den aire fresco, alegría, que creen nuevas tramas, nuevas situaciones en las que se pueda cotillear, que se pudieran convocar de nuevo 112 y ver así el apoyo entre mujeres algo olvidado y devaluado últimamente, que volvieran a ser una piña, con Bea incluida, que generaran situaciones divertidas y volvieran los puntos de vista de la mujeres de verdad.

-Me gustaría ver un Carmelo capaz de admitir sus errores, capaz de perdonar e incluso olvidar, capaz de decirle a Álvaro lo honrado, valiente y fuerte que ha sido de la misma manera que le dijo que era una basura el día que lo llevó borracho a su casa. Un Carmelo capaz de dejar vivir su vida a su hija, dándole su opinión pero no imponiendo sus consejos. Un Carmelo capaz ponerse en el lugar de los demás y de aceptar las decisiones de su hija aunque no las comparta.

- Me gustaría volver a ver a Titina, la Titina que estaba al lado de su hijo, que le entendía, que le ayudaba, una Titina que adoraba a su hijo, capaz de emocionarse ante el amor verdadero, capaz de no juzgar a las personas por sus apariencias, capaz de valorar a los demás y sobretodo capaz de alegrarse por ver a su hijo feliz junto a Bea, de reconocer que Bea hace feliz a su hijo y que el amor sincero e incondicional es el motor que mueve sus mundos .

-Me gustaría ver una Cayetana que se olvida de las clases sociales, que sea capaz de ver a las personas por como son y capaz de reivindicarlo ante amigos y conocidos. Feliz, enamorada, correspondida. Una Cayetana fiel a su manera de ser pero más humilde y menos altiva.

- Y me gustaría ver un Benito más seguro, al que se le reconozca su trabajo, su valía, su entrega... Un Benito igual de pobre pero con un sueldo digno, con una estabilidad y con la misma profundidad como aquel día en el que le enseñó a Álvaro que significaba estar enamorado y sentir.

- También me gustaría ver a un Francisco valorando a su hijo, estando orgulloso de él. Una Carol capaz de ver el amor de Álvaro por Bea y el de Bea por Álvaro como antes, porque creo que Nacho la ha obnubilado últimamente. Una Puri que sufriera un poquito que le hicieran un poquito de daño (sin pasarse) para que entendiera un poco a los demás, vamos tuviera más inteligencia emocional. Un Guti recuperando al amor de su vida Chusa. Un Richard y un Eche enfrentándose ante el mundo su relación, y por supuesto quiero ver al Anguila.

Y con todo esto no quiero decir que necesariamente durante estas tramas Bea y Álvaro tengan que estar ya juntos de nuevo, ni que todo les tenga que salir bien, es más, me imagino este proceso de una manera paulatina, conociéndose como se conoce al principio una pareja cualquiera, me imagino situaciones comprometidas, otras tiernas, otras tristes, unas de lucha, otras de entrega, unas de impulsos descontrolados, otras de control contenido, pero si me los imagino cada uno caminando sobre su propia línea ,unas líneas paralelas, con paso lento, firme pero decidido, avanzando cada día un poco más, hasta que esas líneas paralelas por fin converjan en un mismo punto para cruzarse uno en el camino del otro y convertirlas en una sola línea sin fin.

Bueno, siento el rollo. Quizá espero demasiado de la serie , de los guionistas y de la Directora Creativa, pero.... no estoy loca que sé lo que quiero, vivo la vida igual que si fuera un sueño. jajaja


Eu sei que vou te amar (mis videos)



Este es un video romántico pero con tintes a melancolía de nuestros protagonistas que he hecho hace poco. La ternura , el amor y la pasión se mezclan con la tristeza, aunque al final un hilo de esperanza los sustenta. Él tiene claros sus sentimientos. Ella también aunque se los niega a sí misma, por todo lo que ha sufrido, porque decidió rehacer su vida, porque decidió olvidarle. Pero en el fondo de su alma ella sabe que va a amarlo por toda la vida, que siempre va ha estar en su corazón aunque las circunstáncias y el destino se empeñen en alejarles. Los dos saben que van a tener que vivir cada uno su vida, lejos el uno del otro, deseándose y sufriendo por no poder estar juntos, pero con la esperanza de que llegue el momento en que puedan amarse para el resto de su vida

sábado, 12 de enero de 2008

Consciente vs Subconsciente

11 de Enero de 2008
Estos últimos episodios han sido emocionantes. Nuestro Rey a aparecido más rey que nunca, con corona, con espada y con capa, me pregunto sino será un cuarto Rey Mago infiltrado y desorientado, porque de su mirada sale la magia que envuelve nuestras almas espectadoras, sus gestos son la magia de lo no dicho y la magia de sus palabras la certeza de una esperanza maltratada.





Y ha habido algo que se ha adentrado en mis sentidos y en mi imaginación, no, no ha sido ese último beso antes de los títulos de créditos, sino la lucha por mantener suyo el lugar donde todo empezó. Ese ascensor.

- ¿Como han cambiado las cosas desde que nos besamos aquí la primera vez?
- Mucho
- No beses a Nacho aquí. Guarda ese recuerdo para ti y para mí.
- Álvaro....
- Solo te pido que no lo hagas aquí

Sin duda me guardó el recuerdo de esta escena para mí y para ti, sublime, cargada de connotaciones indefinibles. Por un lado evoca lo vivido, ese primer beso, obligando a la princesa Beatriz a revivirlo, a volver a sentir el pasó decidido del rey camino de sus labios, le devuelve a su boca el sabor de su beso, el primero, el que te llena, te emociona y te eleva, el que magnificas, el que te derrite, el que siempre se recuerda como algo especial.

El subconsciente traiciona y no entiende de tempus fugit, no entiende de cronologías, ni de mentiras, simplemente se dedica a devolvernos una y otra vez la magia de aquel momento, el momento en que se besaron por primera vez, y de alguna manera, hacernos sentir ahora la felicidad del momento de ayer, nos embriaga, nos invade y nos vuelve hacer sentir la alegría y el amor que se sentía en ese momento

En cierta manera esa pregunta del Rey le obliga a recordar a la princesa el amor que le profesaba pero con la peculiaridad de hacerlo en tiempo irrealmente real, como un cortar y pegar de sentimientos, cortar el amor de ayer y pegarlo en ahora, en este instante.

Pero la princesa al darse cuenta de la doblez de la pregunta, opta por un mucho cargado de distancia. Se aferra a las primeras palabras de la formulación d rey, "Como han cambiado las cosas" obviando la segunda parte. Ese mucho de la princesa es una sencilla manera de recordarle a su subconsciente que vuelva a su lugar, que deje de evocarle, de recordarle, de hacerle sentir de nuevo que para él ella es un ángel. Y las palabras vuelven a ella "es usted un ángel "- le dijo aquel día, y martillea sus sentidos, e inevitablemente vuelve el sabor de su beso a sus labios, vuelve el rubor, el alma se eleva como antaño y es como si su mano volviera a acariciarle estremeciéndola de nuevo. Por eso, porque volvería a caer, porque sentiría como una verdad de ahora aquellos sentimientos del pasado, se deja derrotar por ella misma, desde su consciente, recordándole que ya no es lo mismo, que ya no son los mismos, que han cambiado y "mucho". Un mucho que pone como barrera, como un recordatorio para si misma, un frío que congela el sentir, un mucho que encierra otros muchos "muchos tristes", mucho desamor, muchos sueños rotos, mucho llanto, mucho dolor, mucho mentira, muchas desconfianzas, mucho recelo, mucho daño, mucho remiendo, muchas experiencias, mucho aprendido, mucho de lo que desconfiar....mucho y demasiado.

Quizás si se hubiera parado a pensar su respuesta y no hubiese dejado actuar tan rápido a su consciente, su hermano gemelo Subconsciente le hubiera susurrado al oído la palabra demasiado, esa palabra que lleva camufladas la esperanzas de recuperar lo perdido, del deseo de regresar a aquellos sentimientos, un ¿porque no volvemos a amarnos como antes aunque no me atreva a decírtelo ni a confesármelo? Un mucho que aleja y un demasiado que recupera. Pero nuestra princesa no podía permitirse recuperar lo de antes, demasiadas situaciones nuevas en juego, y siempre es más fácil alejar a una persona del corazón que recuperarla al lugar donde se le alejó.

Una orden (No beses a Nacho aquí) y una petición (Guarda ese recuerdo para ti y para mí) Una orden como cuando él era su jefe y ella su secretaria, cuando eran un equipo sumiso y sometido, y ella acatará la orden, porque el subconsciente sabe que ella sigue siendo su secretaria, sabe que desea seguir manteniendo ese hilo que les unió, ese Director general que la enamoró y esa secretaria que le consiguió, y esa canción vuelve a su cabeza, la que les llevó al lugar donde ocurre en ese instante la conversación, y de nuevo esa tonada, y de nuevo esa letra "secretaria, secretaria..."que le canta las verdades, y de nuevo la lucha del consciente y el subconsciente, entre los dos disimulando lo sentido, lo que no ha dejado de sentir, lo que todavía siente, lo que esta sintiendo en ese segundo.

El consciente lo pasa por alto intentando entender lo siguiente, la petición, el subconsciente con cadenas atado a la verdad, con la boca tapada y haciendo un esfuerzo en su balbuceo para que le llegue algo entendible, para que le llegue la última frase de la canción (y un poquito enamorada)... Pero la princesa no está por la labor, o es que no quiere, de descifrar las sílabas entrecortadas y poco entendibles que como un farfullo barboteado entre el aire y el pegamento del esparadrapo que la princesa le puso forzada en la boca, hacen lo imposible por ser entendidas.

Inevitablemente el consciente gana y calibra la petición (Guarda ese recuerdo para ti y para mí). Como un ruego, como un por favor, como un intento del Rey por compartir algo de nuevo con ella, para volver a tener algo en común, algo de ellos, de los dos, como un nexo de unión entre ellos, para crearse un punto de donde partir con la esperanza, para sentir que sigue habiendo algo entre ellos, aunque sea solo un recuerdo.

Solo un "Álvaro..." por respuesta, ni un si ni un no, más bien un lo haré pero no se lo digas a nadie, ni tan siquiera a mí. El subconsciente lo tiene claro pero el consciente necesita camuflarlo tras el aire del nombre del Rey. Y de repente viene la batalla de gritos, y ella escuchándolos en su mente desde fuera, el consciente diciendo no me pidas eso que ahora estoy con nacho, he de luchar por la nueva relación a la que me he aferrado por quitarme el dolor del alma, el subconsciente reprochando que con él no tendría que luchar porque los sentimientos sencillamente son verdad. El consciente de nuevo gritando "no puede hacerle daño a Nacho, estaría muy mal" Touché. El subconsciente afirmando "lo hará porque aún desterrado en mi reino su amor sigue vivo en ella" Jaque mate.

Y todo se soluciona con el "solo te pido que no lo hagas aquí" del Rey, entendiendo la libertad de la princesa de hacerlo en cualquier otro sitio, sin cuestionar su nueva singladura con el caballero de la mesa redonda, sin vanidad, sin recelos, sumiso a la aceptación de su vida rehecha, arrodillado ante su decisión, reverenciando su búsqueda de la felicidad, pero invitándola a guardar para los dos ese lugar sagrado, retándole a la enmienda de conservar algo de los dos, su ascensor, su recuerdo, los momentos buenos, su amor.

Y el silencio de la princesa anuncia la decisión de aceptar o no el reto, el silencio hace audible su respuesta, entre trompetas y clarines, el silencio le susurró que iban a guardar ese recuerdo para los dos , por mantener viva la esperanza de sus deseos, se lo dijeron con la mirada. Sorprendentemente ni el consciente ni el subconsciente ganó la batalla, el silenció del consciente que no afirma ni desmiente su amor, se mezclo con el grito de amor desesperado que el subconsciente le custodia esperando su liberación, no se dieron cuenta de que había un tercero luchando en la batalla, y es que el amor es un Inconsciente ciego, sordo y mudo, con camisa de fuerza para dos.

Solo espero que el subconsciente no haya traicionado a esta humilde espectadora.

Debe

8 de Enero de 2008
Hoy soy una espectadora afortunada. El retorno del Rey ha emitido dos capítulos seguidos, claro que ayer no emitió ninguno, así que al final me quedo con los mismos capítulos por semana de siempre.

Pero estoy contenta porque esta semana ha empezado con una aire nuevo, como dije en una página anterior se vislumbra un aroma de esperanza y un sabor a reconquista. Se ve escondido entre los gestos, se intuye en las pupilas, se adivina en el subconsciente y se disimula en las palabras. Quizá solo sea un sentimiento mió, quizá escucho demasiadas bosanovas. Y me da por pensar en lo que deben sentir ellos, nuestro rey y nuestra princesa, esos sentimientos invisibles que solo vienen difuminados en los guiones y que ellos dibujan en su interpretación. Esos sentimientos invisibles, imperceptibles, intangibles, pero que existen, que están allí como un magnetismo, como una corriente, como una atracción igual que el astro Rey y la madre Tierra, una fuerza de gravedad que emana de sus almas. Y yo, curiosa de estas invisibilidades, me pregunto que debe pensar ella, que debe hacer y sentir. Y me lo pregunto por ella porque lo que siente él lo tengo claro, él lo tiene claro. ¿Pero ella? ¿Debe sentir cosas?

A mi me da la sensación de que nuestra princesa a veces debe sentirse sola, su habitación tiene lo justo, y debe pasarse las horas muertes reflexionando sobre su propia existencia, sobre su nueva relación junto al caballero de la mesa redonda Nacho, debe sentirla insignificante, tan pequeña al pensar en el momento que estuvo a su lado, al lado de él, al lado del príncipe retornado en Rey.

Debe pensar que por un tiempo él creó su propio universo a raíz de un sentimiento hacia ella. Y en esos instantes, que debe de estar pensando encerrada en su castillo, la habitación le debe parecer inmensa para tan poco ruido, debe de sentirse como un granito de arena en el desierto, puede llegar a ser nada, nada es en este instante, porque nada tiene claro, porque todo se oculta. Debe de llegar ha hacer magia cuando recuerda lo mágico de los besos de él, debe de arder en deseos si sueña con el calor de sus te quieros, debe de arder, debe de quemar porque sabe que no lo tiene, que ella lo alejó, lo aleja, y debe de seguir soñando que vuelve entre sus brazos, debe de atar los recuerdos para no dejarlos olvidados, debe de atar el corazón porque siente que en cualquier momento caerá al suelo en mil pedazos y entonces...¿ cuando ya no quede nada que palpite? ¿Seguirá siendo más nada que antes? Debe de saber que si sus ojos se cruzan en su camino una atracción inminente la atrae de repente a sus brazos, debe saberlo porque en sueños lo llamaba, lo debe saber, lo debe saber porque hasta ahora sigue viendo el hilo aquel que los ataba, debe saberlo, porque el alma, desconsolada todavía, debe de estar viva con la esperanza de que algún día llegará a levantarla. Debe de ser la esperanza con quien convive, con quien habla de madrugada, rogando que siga allí, nuestra princesa debe de tener esperanzas de llevar su vida a su camino, al de los dos.

A veces no debe de tener con quien hablar, su reflejo, sus lágrimas a escondidas, sus palabras, sus letras en la pantalla, su desahogo, su descanso, su momento....su pérdida. Debe de pensar que su batalla no está aún perdida, sigue respirando, debe de haberse puesto tiritas en las heridas, creadas por sus manos, tiritas que sin darse cuenta se fue creando, tiritas que no evitan que siga sangrando.

A veces debe de sentir que él está y debe preguntarse si el Rey quiere estar ¿debe querer que esté? debe preguntarse que quiere en realidad.

A veces debe de evitar la realidad ¿qué realidad? Debe de saber que no está, que ni en sueños lo encontraba, que jamás estará. Que si el amor se ha acabado para que va a continuar, para que se va a esforzar y debe de darse cuenta de que le queda una vida, debe de ponerse a pensar ¿si al final de su camino con el Rey, les hubiera esperado la felicidad?

A veces debe evitar pensar porque le quiso tanto, porque aunque lo evite siempre está, por mucho que evite ella debe saber que en un rinconcito siempre él estará. Debe sentir que no hay rencores, debe sentir que lo malo quedó olvidado, ¿para que recordar? si lo bueno que hizo el tanto amar, debe sentir que todo va bien, debe sentir todo eso, debe sentir que ganó, que se quedó, que le conquistó, que le enamoró pero olvidó...

Así que ha veces debe colarse por su ventana, la de las estancias del retornado rey, y debe dejarle un beso en su almohada y debe salir de puntillas con el aire, sin ruido, sin miedo a que la olvide, sin miedo a olvidarle, porque en ese momento el Rey debe de atraparla en sueños para pedirle que ella lo ame. Debe.

Diarios de una rey y una princesa

6 de Enero de 2008

Se que llevo un importante desajuste capitular, pero estas fechas obligan y los grandes niños y los pequeños de la casa esperan sus regalos, y yo como otra consumidora más, también he estado rondando por los escaparates iluminados que dejarán paso a los tantos por ciento de descuento. En fin, que en estas fechas de familiaridad una se aleja de su rutina diaria para salir al encuentro de los excesos. La única rutina que no se ha visto trastocada por la Navidad ha sido mis ganas de seguir "el retorno del Rey".

Y si espectadoras, el Rey a vuelto más venerable que nunca. No voy a comentar ni cuestionar la cruzada y batalla de nuestro rey, ni la aproximación a su princesa durante esta semana en la que he estado ausente. Estoy segura que todas la habréis podido ver con vuestros propios ojos y vuestros propios corazones. De esta semana me quedan claros dos sentimientos, que desea él y que siente ella. Quizás nuestro rey y nuestra princesita esta semana podrían haber escrito algo así en sus propios diarios:

Diario de un Rey destronado, por el rey Aguilar

Y morirme por estar en sus brazos. Morirme por morir entre sus brazos, morirme por ella, ya no es suficiente, ahora quiero mas, quiero darle mi alma y darle mi ser, morirme a su lado, por siempre arropado por besos y caricias hasta el día de mi muerte. Quiero tenerla, encadenarme a sus brazo, atado a sus besos incluso morir entre sus manos, seria algo agradable, si esta cerca de mi. Y arrancarme el corazón, para poder dárselo. Y gritarle que la quiero, como nadie la ha querido. Y poder demostrarle que lo que digo es verdad, en un sueño sumiso besarla sin pausa, dejando llover mil caricias sobre su piel. Y perderme en su pelo. Rodar en una burbuja dentro su corazón, alimentarme de su amor y vivir en su alma. Olvidar el olvido, sabiendo que nunca me olvidara. Que el amor que siento me da valor para luchar, contra lo que el destino me quiera mandar, pero si su amor yo no tengo, el valor, sin fuerzas, no me sirve. Sentir una catarata sin agua, o un ave sin alas, un sueño sin esperanza, como una carga sin porque, como el deseo de vivir, antes de morir, es lo que siento yo por ti, cuando estoy sin ti, sabiendo que no te tengo.

Y tenerte, no es sinónimo de poseerte, no quiero estar en medio de ninguno de tus caminos, tan solo quiero recorrer junto a ti paralelo uno de ellos, pues solo quiero, amarte y que me ames, ayudarte a seguir adelante. Caminar contigo, juntos, hasta el final, de cualquier lugar, como las vías del tren, como la luna a la noche, o como el sol al día, estar junto a ti día y noche. Soñar despierto a tu lado, contigo, junto a ti, dormirme soñando, soñar que sueño, contigo soñando, despierto a tu lado, contigo, junto a ti, despertarme para seguir soñando.

Diario de una princesa, por Beatriz

Ayer, después de mucho tiempo, volví a recordar lo que se sentía al mirarte, pero esta vez no fue un recuerdo… Estabas frente a mí, mirando al infinito con esa expresión que refleja tus momentos de valor, de preocupación, de soñador nato... Pensé en besarte, pero en esta ocasión, el tira y afloja que siempre mantienen mi cabeza y me corazón se decantó del lado más frío…

Entonces dejé volar mi imaginación, y pude comprobar cómo me acercaba...., te acariciaba la mejilla con la nariz y te rozaba con mis dedos, y te besaba dulce y apasionada con uno de esos besos que te hacen ruborizar, de esos que me hacían agachar la mirada y sonrojarme cuando aún quedaba algo de inocencia dentro de mí… Decidida a dejarme guiar por el que considero el instinto privilegiado del ser humano, buscar el calor de la persona a la que se ama, me lancé creyendo que todas las cartas estaban en juego… Y como el osado pajarillo que abandona el nido demasiado joven… Clavaste la mirada en mis ojos… Y caí… Dejando volar un momento incomparable, y quizás una oportunidad irrepetible…

Voy a tener que olvidarte, definitivamente, en un instante, para no volverme loca, de este deseo que muerde y mi alma no contiene. Abriré las venas bañándolas con la sal de las lágrimas que pujan por ocuparse de mi mal. Enredaré mi memoria en mentiras, ocultándome a mi vista. No puedo continuar. Sin embargo, quizás de la mano de Nacho, saldrá la luz que alumbrará ese camino, rocoso y enhiesto, para liberarme totalmente de la tristeza que mata y seca.Rendida a tus pies amado me arrodillo, suplicando, mi Rey ¿porque sigo sintiendo cuando no quiero sentir? Miro al cielo reclamando. Me has negado, a mi pesar, y sigo sufriendo en mis carnes la lanza que atraviesa la doliente que en mí se está componiendo. Descompongo en estas líneas un sentimiento vano. Al intentarlo, pierde esencia y no refleja, más allá de mi existencia, lo que una sombra móvil sobre esa arena.

Quiero soltar trapo, aminorando mi carga, surcando sobre esa nube de polvo, hasta alcanzar mi alma que perdida entre la nada se ha quedado despistada.

Una mirada. Tan solo una mirada ha bastado.....tan solo un instante, fugaz como un ''te quiero'', impactante como un ''adiós''. Se cruzaron las miradas, ansiosas, anhelantes, perdidas, cansadas y doloridas de tanto correr y nunca llegar. Un sólo instante que lleva miles de te quiero sin respuesta, una resignación y una esperanza tatuada en el corazón quiso asomarse a la pupila de mis ojos, para perderse en tí mi Rey, y escucho el susurro de una agonía, que cada dia se pierde en mi razón.
Quise ser valiente y no llorar, quise ser de hierro y no sentir, quise perderme en el tiempo, en el espacio…. quise solo vivir dejando a un lado el dolor, la culpa y el deseo refugiándome en una mirada que ya ha dejado de existir. Volverán a soplar los templados aires del otoño y volverán a caer las hojas de los árboles, incluso a nevar, se encontraron nuestros ojos y volvió el dolor a dormir sus sentimientos para luego despertar.
Despertaran en cada mirada
dormirán en cada suspiro
vivirán en cada recuerdo
y morirán en cada adiós

El precio de la esperanza

29 de Diciembre de 2007

Cada día sube el precio de la esperanza. Si, sí, como lo oyen, no solo sube la gasolina y las hipotecas. Y es que veo a mucha gente que ya no puede pagarla. Me refiero a eso que tanto he oído últimamente: "Yo ya no tengo esperanzas de que me cuenten la historia de amor mas bonita jamás contada", "Yo ya no tengo esperanzas de que los guionistas vuelvan a encauzar la serie". El desanimo se ha apoderado de muchas espectadoras, la esperanza escasea y por eso sube su valor. Y esto es como una epidemia, o una pandemia, vamos una enfermedad de las gordas, de esas que se propagan por el aire.

La enfermedad en sus orígenes tiene fácil cura, pero entonces es difícilmente perceptible, es una simple desgana casi impredecible, ves la serie, pero no sabes porque, ya no te emocionas como antes. Supera varias fases, la primera de desánimo mientras te recluyes voluntariamente en lo más recóndito de tu ser, el paciente piensa para sus adentros que la serie esta estancada pero...¡¡ a ver si la semana siguiente pasa algo interesante!!, sin decir nada a nadie, solo a tí mismo, como auto convenciéndote de que sigues tan enganchada a tu serie como al principio. Cuando el desánimo y el silencio dan paso al aburrimiento llega la segunda fase. Ya cansados de esperar semanas y semanas a que pase algo que te emocione en la novela, la ilusión y el hecho de que llevas mucho tiempo siguiéndola y quieres ver el final, es la única medicina que te mantiene con vida, ¡¡ después de tanto tiempo enganchada y viéndola no lo voy a dejar ahora!! ¡¡No me voy a perder el desenlace!! Entonces llega el verdadero peligro, si el paciente no recibe tratamiento llegados a ese punto la próxima parada será el agotamiento y de ahí a la "tumba". Perdida toda esperanza por ver el amor de los protagonistas que en todo momento quiso ver en la serie, el enfermo busca la autodestrucción escondido entre las mantas, empieza a cuestionarlo todo, a buscar culpas y culpables, a no gustarle nada de lo que antes le gustaba, a molestarse por cosas que antes no le molestaban y se convierte en un ciclo vicioso, cuanto más desanimado y agotado esta de no ver lo que quiere en su serie, menos le gusta, mas le molestan las tramas, y mas desanimado se encuentra... y más se aburre y vuelta a empezar.

Entonces, si los amigos mas cercanos, o los que siguen la serie , normalmente de esa comunidad a la que pertenece, perciben la gravedad del problema, intentarán por todos los medios salvar la vida del enfermo.

Primero airearán la habitación de olores putrefactos arrastrando a la ducha al paciente, todo con mensajes de apoyo, de risas que distraigan, una ducha de sonrisas y largas sesiones de chat donde desahogarse. El humor es el mejor brebaje para el dolor de cabeza. Comida ligera, porque tras la depresión el estómago se achica y no está preparado para grandes festines. Leer con atención y calma comentarios respetuosos sobre muchos otros puntos de vista sobre la serie son una buena receta para ir sanando. Pero eso si, hay que ir ingiriendo esos jarabes de buen grado, no con asco y con una pinza en la nariz como cuando nos daban esos jarabes de sabor desagradable y horrible de pequeños, porque sino se nos indigestan y volvemos a la segunda fase de la enfermedad . Sol para activar la sensibilidad de los ojos dañados, nada como revivir los capítulos que nos emocionaron con nuestros momentos preferidos de la serie para devolvernos esa sensibilidad. Frío para despejar los nubarrones de la mente, para ello lo mejor son los cubitos de realismo cargados de broma. Música, ruido para facilitar la orientación en el espacio después de tantos días de encierro. Para ello bastarán unas gotas de videos musicales que tan generosamente nos traen de la farmacia nuestras enfermeras. Afecto para curar el alma maltratada ,bastará con el afecto que viene del entendimiento de la situación y la enfermedad por la que esta pasando el enfermo, por parte de los que le rodean. No se recomienda beber frustración ni mal humor de más de 90 grados puesto que podría interactuar con el medicamento, provocando el efecto contrario al que se desea conseguir.

El paciente deberá seguir el tratamiento a rajatabla respetando el régimen de salidas, los paseos diarios y las cañas en el bar de la esquina rodeado siempre de amigos.

Se hará un seguimiento de los progresos del sujeto valorando sus posibilidades de readaptación al medio, en este caso el televisivo, el de la serie. Si el corazón no ha sufrido daños irreversibles estará preparado para sentir de nuevo en cuestión de semanas la ilusión , la esperanza por su serie, aunque se recomienda calma, no todos los cuerpos responden de igual forma y es probable que decisiones precipitadas al reenganche ocasionen la vuelta a la depresión, con fatales consecuencias.

Si tienen alguna duda, consulten con su psicólogo, yo lo hice. Me recomendó tener a mano siempre un botiquín psicológico con:

Tijeras: para separar las cosas malas, y eliminarlas.
Gasas: para no abrir heridas del pasado.
Aspirina: para ayudar a pasar los malos ratos.
Chocolate: para subir el animo.
Mini-extintor: para apagar el enojo y el mal humor.
Algodón: para absorber "las malas vibras".
Apósitos esterilizados: para sanar heridas.
Desfibrilador: para darle un golpe de vida a alguien que lo necesite después de una decepción o gran tristeza.
Linterna: para buscar una mejor solución cuando los problemas nos agobien.
Suero: para limpiar heridas y si se administra vía intravenosa, para nutrir las esperanzas.
Ragatanga: premio a un "buen paciente".
Pinzas: para tratar situaciones difíciles con cuidado.
Hielo: para no dejarte llevar por las emociones en un momento limite.

Y recuerden, el abuso de pesimismo deteriora la salud, vigilen su corazón y aliméntenlo de cosas buenas, el amor es el principal ingrediente para un cuidado saludable.

Y no pierdan la esperanza, últimamente está muy cara.

Amor y perdón

28 de Diciembre de 2007

Que larga es la espera del que espera. Parece que no llega el día dos, en que volverán a emitir nuestra serie. Y hablando de ella he escuchado, leído y visto muchas frases en las que hablaban de perdón. Si, de si la princesa Bea debe perdonar todo lo malo que el Príncipe Aguilar, ahora retornado en Rey, le hizo en el pasado, de que si una no le perdonaría jamás lo que hizo, de que si el noble caballero Nacho va a poder o no perdonar a Beatriz después de que pase lo inevitable con su relación, y tantas y tantas reflexiones que hablan del amor y el perdón de nuestras protagonistas.

Pues bien, yo me he puesto a pensar en eso, en el amor y el perdón. Y e llegado a la conclusión de que no hay amor sin perdón, ni perdón sin amor; esta es una premisa tan cierta como olvidada y repudiada.

Todo amor hacia otras personas conlleva ineludiblemente el amor a uno mismo, es el principio y el final de todo proceso amoroso. Si uno no se ama a si mismo es imposible amar al resto de personas, animales o cosas, si uno no contempla y disfruta del amor hacia esa persona (yo, tú) que nos acompaña desde el principio de nuestros días hasta el último momento de nuestra vida, será difícil difundir e irradiar el amor al otro. Pero este proceso conlleva un camino de aprendizaje y de asimilación que está basado en la propia experiencia personal y en la capacidad de perdonar y amar.

El perdón también transita por los mismos caminos del amor, no es posible perdonar al otro sin antes haberse perdonado a uno mismo. El sentirse libre de culpa y capacitado para amar es fruto de un trabajo delicado de autoestima que pasa por la fase de reconocimiento y aceptación de la culpa para poder perdonar e iniciar un nuevo estado propicio para el amor. La capacidad para perdonar al otro es la consecuencia del perdón a uno mismo y la capacidad de redimir a quien te ha ofendido. De esta manera amor y perdón caminan por los mismos senderos, cogidos de la mano como colegas inseparables que están condenados a entenderse y a reconciliarse.

Creo que esta nueva serie que pronto vamos a poder disfrutar de forma ininterrumpida nos va a contar precisamente eso, una historia de amor pero también de perdón.

El amor de nuestra princesa Beatriz será tan grande y honesto que será capaz de perdonar las injusticias que cometió el príncipe Aguilar con ella. Y a nostras las espectadoras nos gustaría que pasara ya, pero como he dicho antes, eso es un proceso que conlleva un camino de aprendizaje y de asimilación basado en la propia experiencia personal, es un proceso largo, paulatino. Hasta que Beatriz no aprenda a amarse a si misma, a perdonarse a si misma no podrá amar. Y perdonarse a si misma conlleva implícito el conocerse, la aceptación de que te has equivocado, reconocer que en algunos momentos no has actuado bien, no has actuado acorde a tus sentimientos, a tu manera de pensar. O dicho de otra manera Bea debe pasar por la experiencia personal de equivocarse con Nacho.

Debe empezar a quererse, a sentirse bien consigo misma de una manera completa, a ganar en autoestima, aunque ya ha empezado, y tal vez el cambio de look le ayude en ese laborioso proceso de sentirse a gusto, de quererse, de amarse a sí misma. Solo cuando se acepte de verdad en todas las parcelas de su ser, sin decirse constantemente que es fea, luchando por cambiar eso, empezará a reconocer sus fallos y gracias a ese sentirse libre estará capacitada para amar, se dará cuenta de que se ha equivocado y será capaz de perdonarse, y entonces será capaz de perdonar a Álvaro de una manera totalmente sincera, será capaz de amarlo con toda la fuerza, con toda la intensidad, en toda su grandeza.

Por su parte Nacho, deberá aprender a perdonar a Bea, deberá darse cuenta de el también falló, deberá perdonarse a si mismo, deberá quererse a sí mismo y de esta manera redimir a Bea de sus culpas, perdonarla, porque se ama, porque la ama.

Y yo creo que el príncipe Aguilar ha pasado por este proceso en la cárcel. Ha empezado a quererse como persona, lejos del dinero, del poder, de la posición social, se ha conocido a él mismo, como hombre y ha sido capaz de amarse a sí mismo y eso ha hecho que se conociera como persona. Esto conlleva la aceptación de que has hecho cosas mal, pero como uno se quiere y se acepta es capaz de perdonarse, sencillamente porque ha sabido donde ha fallado. Al perdonarse se ha sentido liberado y eso a devenido en la adquisición de la capacidad para amar, en todas sus consecuencias, en toda su fuerza, en toda su intensidad. Y como es capaz de amar será capaz de perdonar todos los desplantes o palabras o gestos que Bea pueda cometer con él. Será capaz de amarla de verdad, el es capaz de amarla ya con toda pureza, con toda la verdad.

Y aquí es donde estamos, en un camino donde Bea debe aprender a amarse, a perdonarse, a perdonar a Álvaro y finalmente a amarle de nuevo con mas fuerza que nunca, con más verdad que nunca. Y aunque no nos guste va a llegar a ese proceso gracias a Nacho, porque va a ganar en autoestima, va a cambiar, va a conocerse, a ver que se ha equivocado, por ella, y a perdonarse y a iniciar un nuevo estado propicio para el amor, el amor de nuestros protagonistas y es que amor y perdón son un todo indivisible.

Perdonar para empezar una nueva vida, perdonar para volver a amar.

Sobre fallos y despropósitos

27 de Diciembre de 2007

Y mientras espero a que hagan el capítulo segundo de la nueva serie “El retorno del Rey” una se pregunta que es lo que falló en la antigua serie que veía, esa que me enganchó desde su inicio, esa que prometía ser estupenda y que me a acabado aburriendo hasta la saciedad.

La verdad es que no creo que haya un porque claro, más bien ha sido un cúmulo de despropósitos hilvanados por unas circunstancias mal planificadas. Evidentemente hay muchos factores, y solo os pondré algunos.


  • No tuvieron en cuenta desde un principio que iban a alargarla tanto. Lo que hubiera estado bien es que hubieran hecho un guión de 500 capítulos (lo que va a durar la serie ahora) bien planificados, bien hilvanado todo y así poder contar con un material bien hecho y si acaso no iba bien ir recortando las tramas menos relevantes. En vez de alargar podrían acortar pero teniendo una serie lógica y coherente.
  • Otro factor sería el romanticismo. Estoy convencida que los guionistas de esta serie antes se dedicaban a escribir guiones de series de terror y algo de eso se les ha quedado porque han habido infinidad de detalles que podrían haber dado mucho juego, que podrían haber sido súper especiales, románticos hasta la saciedad, pero se han quedado en el tintero, en el baúl de los recuerdos y a nosotras con las ganas .
  • La infinidad de desencuentros entre los protagonistas y lo poco que pudimos disfrutarlos juntos también han hecho mella en nuestro desanimo Me viene a la cabeza la escena en que Álvaro y Bea están en casa de él, cuando pusieron la denuncia a Diego por entrar a robar en su casa, esa en la que Gonzalo estaba en contra. Ellos dos ahí, brindando, queriéndose, disfrutando el uno el otro y de repente se presenta Gonzalo a chafarles la fiesta, siempre me quedé con ganas de ver más arrumacos, mas gestos de complicidad entre ellos. Y es que hemos tenido apenas dos semanas o tres de amor salpicadas con algún detallito, y un año y medio de peleas. Eso señores guionistas a los que seguimos la serie, en gran mayoría almas románticas y soñadoras, no nos gusta nada.
  • Lo poco que se documentan en esta serie también tiene miga. Las tramas legales, por poner un ejemplo claro, están construidas sobre la marcha y eso se nota, son tan poco creíbles que a una le hace salirse de esa fantasía que han construido. No hay una estructura legal clara y entendible, la cosa se limita a un ir y venir de poderes notariales que acaban desvaneciéndose sin dejar claro quien tiene el poder al final, (primera acercamiento a la desconexión ir a por el mando). Luego el baile de acciones de un lado a otro, que si ahora te vendo un paquete de acciones, que si ahora me quedo con el tuyo, que si me falta un tanto por ciento cuando antes no me faltaba, que si soy accionista mayoritario porque me has cedido estas, que si sigues siendo la accionistas aunque me has entregado aquellas y al final uno se pierde entre tanta partición y no se aclara de cuantas acciones tiene Bulevar ni que pintan los demás accionistas en las reuniones cuando sus acciones no valen una carajo y no importan nada, (segunda fase de la desconexión tengo el mando en mis manos). Lo de la empresa fantasma y la empresa Elsa, que si soy la presidenta pero creo otra de la que también lo soy y me lo llevo todo, pero nadie se entera de nada, pero el dinero ya no es de unos, ahora es de otros , pero lo gestiono yo, y lo invierto en lo que me da la gana y la gente sigue sin enterarse que ha volado un montón de pasta, pero como soy así de buena luego lo devuelvo , y al final uno ni sabe donde ha ido a para el dinero, si es de Elsa, o de Bulevar o para que ha servido o donde está, (tercera fase de la desconexión busco el botón del mando que me interesa). Y el remate viene con las detenciones, los abogados, declaraciones y demás, que no sabes si en los juzgados se seleccionan las visitas, si a unos les permiten entrar con bolso o si por el contrario a otros le revisan hasta el más mínimo papelito, si un juez puede tener su despacho en la calle o enviar una orden de detención por teléfono sin más y luego te das cuenta de que lo que dicen es verdad ¡¡Que mal está la justicia en España!! Y es que viendo la serie rezas para que nunca tengas que necesitarla, porque eso es mas ilegal que bajarte los capítulos por el emule,( en fin cuarta fase de la desconexión, aprieto el botón de "OFF", desconexión total). Eso es lo que consiguen, que nos desconectemos totalmente de las tramas y de la historia y acabemos perdiéndonos con tanta legalidad ilegalmente ilegal. Y eso solo por poner algunas tramas legales. Porque si hablamos de gazapos históricos o argumentales no acabamos hoy. Con lo fácil que es buscar las cosas en el google como cuando dijeron que la isla mas grande del mundo era Madagascar en vez de Groeenladia, pero claro con Groeenlandia no les salía ningún chiste, además las espectadoras no se darán cuenta jajaja.
  • La rara dimensión en que viven y su continuo espacio-tiempo. Porque una se pierde en las tramas porque no entienden como en el mismo momento unos pueden estar trabajando al mediodía mientras otros están de fiesta nocturna y todo a la vez ¿será que hay dos dimensiones paralelas? Ni entiendo como no existen los fines de semana, ni como un día dura tres capítulos pero siempre coinciden con las fechas de las fiestas y celebraciones de la vida real y de la época en que estamos los espectadores. Y ya ni os cuento como pasa tan rápido el tiempo para según que personajes y tan lento para otros. Para Bea han pasado dos meses, el plazo que tenia para revocar luego su cargo de directora adjunta pero es que en los mismos capítulos para Álvaro solo ha pasado un mes, el mes que ha estado en prisión y mientras tanto nosotras perdidas en la teoría de la relatividad, buscando la fórmula de Einstein E=mc2, a ver si nos aclara algo y nos dan una pista de en que día viven.
  • La lentitud con que pasan las cosas aburre sobremanera. El embargo duró medio año casi, pero sus besos, sus caricias, sus momentos de pasión duran segundos. ¡¡ Que diferente hubiera sido si hubiera pasado al revés !!.
  • Los interminables momentos en que los protagonistas han sido relegados a un segundo plano ha sido de lo más frustrante. Entiendo que hay personajes que necesitan su tiempo en pantalla, por las tramas, por la historia, pero es que han habido capítulos en que ni han salido y si lo han hecho ha sido como personajes de relleno, sin relevancia. Las espectadoras queremos a los protagonistas, aunque nos gusten otros personajes secundarios y sus historias, como es mi caso con Sonsoles/Sandra, pero un ratito. De repente nos cambiaban la serie "Yo soy Bea" por otra "Yo soy Sonsoles", o "Yo soy Elena y mi Ernesto" o "Yo soy Bárbara y mi neurona", sin avisarnos de que nos cambiaban la serie, haciéndonos creer que seguíamos viendo Yo soy Bea. Eso no se hace, como mínimo se avisa y se hace una promoción en la tele y como díos manda de la nueva serie, no nos cambieis la historia sin decirnos nada porque nos damos cuenta, porque no nos gusta que nos tomen el pelo.
  • Y ya si a eso le sumamos que nos cambian los horarios de emisión acortándonos la duración de la serie, poniendo en su lugar dos interminables tandas de anuncios, que la evolución psicológica de los personajes ha evolucionado tanto que ya no se parecen ni por asomo a los que conocíamos y a los que nos enganchamos, vamos que de repente no sabes si quien esta en pantalla es Bea o su hermana gemela porque es totalmente distinta , si solo esperas amor y solo nos lo dan con cuenta gotas , dosificado y encima solo en sueños, que las cosas que esperábamos no llegan nunca y que el final del cuento ya nos lo han contado y ya estamos hartas de esperar... pues apaga y vamonos.

Pero no apagamos, ni nos vamos, porque nos resistimos a creer que han dejado de emitir nuestra serie, esa del principio, porque seguimos soñando en ver una bonita historia de amor, porque no podemos creernos que hayan quitado de pantalla nuestra serie sin decirnos nada,esa que hace tantísimo tiempo seguimos, pero no cuela, sabemos que están poniendo otra serie y por eso nostras ahora vamos a ver otra novela, la del "Retorno del Rey" , y solo esperamos que en esta nueva serie no cometan los mismos errores que han cometido en la anterior, esperamos que sea esa novela romántica que nos prometieron que emitirían en la cadena, sin alargamientos, con romanticismo, sin desencuentros a diestro y siniestro, documentada, coherente en espacio y tiempo, rápida y viva, teniendo en pantalla a los protagonistas en cada capítulo, sin cambiar de horario, sin cambiar la esencia de los personajes, con detalles románticos por doquier, pasando lo que queremos que pase ya, sin esperas, con pasión, con humor, con todo. Lo queremos todo de esta nueva serie, porque nos lo hemos ganado, porque somos su share.

La rebelión de las princesas de cuento


26 de Diciembre de 2007


Para hacer tiempo mientras no empieza la serie de “El retorno del Rey” os voy a ir contando las cosas que se me ocurren pensando en la antigua serie que he dejado de ver y la nueva. Pues bien ¿Sabéis que he descubierto? Que las princesitas de cuento se han vuelto locas, ya no son lo que eran.






Blancanieves se ha cansado de ser una trabajadora del hogar sin remuneración ni seguridad social, infravalorada y esclava de los quehaceres diarios, que no se siente realizada, se ha cansado de ir detrás de los siete enanitos haciéndole la colada y de que su príncipe esté todo el día andando por el bosque a lomos de su brioso corcel sin hacerle caso. La Cenicienta esta harta de tanto vestido largo, volantes y diademas de brillantes, lo que quiere es abrir una cooperativa de ropa para mujeres elegante pero cómoda, nada de corsés que oprimen su existencia. La bella esta cansada de encontrarse pelos en la bañera y de vivir apartada de todo en el gran palacio, quiere salir, ver mundo, conocer a gente. Aurora, la bella durmiente, se ha sacado la carrera de diseño industrial y tiene intención de crear una rueca para hacer hilo que no lleve aguja a pesar de que al príncipe no le hace ninguna gracia que lo haya dejado de atender y este todo el tiempo en su estudio trabajando. Jasmin quiere montar una ong que ayude a los más desfavorecidos, entregando parte de sus posesiones, a lo que el príncipe Ali se ha opuesto. Alicia quiere ser la presidenta del gobierno de su país, El país de las maravillas….

¿Qué les ha pasado? Pues la modernidad, han dejado de ser mujeres subyugadas a una vida de encierro en palacio atadas a un mundo evidentemente masculino, sus roles de mujeres sumisas que no pueden hacer otra cosa que cuidar del palacio y de sus hombres ha dejado de llenarles, mujeres que dan amor y cariño pero que también necesitan recibirlo, quieren ser ellas, quieren sentirse realizadas y llenar sus vidas, quieren sentirse útiles y hacer valer sus derechos. Están hartas de que los salvadores y protectores sean ellos, los príncipes, de que sean tan estupendos, ellas se han dado cuenta de que pueden crecer como personas, que son tan válidas como sus reales maridos, pero son conscientes de sus limitaciones haciendo de sus imperfecciones un reto que mejorar, y es que vivir encerrada en el castillo con alguien tan perfecto quema mucho.

Lo mejor de todo fue el otro día que estaba una princesa leyendo un libro en el jardín de palacio cuando llegó un príncipe de un lejano país, atraído por las noticias de su sabiduría y quiso verla. La princesa, curiosa, aceptó y le invitó a tomar una limonada porque hacía mucho calor. Él, nada más verla, impresionado por su belleza, cayó a sus pies y le propuso matrimonio. La princesa, asombrada, lo miró fijamente diciéndole: perdone, caballero, usted y yo no nos conocemos de nada así que no sé cómo se atreve a pedirme que me case con usted. ¿Acaso sé yo si usted tiene buen carácter, si es simpático, si le gusta la música o si sabe cocinar perdices? ¿Me ha preguntado si yo tengo un amor, si me gustan los hombres o si tengo interés en casarme? La princesa cogió de nuevo el libro y siguió leyendo. El príncipe, cabizbajo, se dio media vuelta y se marchó pensando que se había equivocado de cuento.


Viendo el panorama de las princesas de cuento he podido entender mejor a la princesa de nuestra serie. Al principio creí que Beatriz iba a ser la típica princesa de cuento clásico a la que le pasaría algo parecido a lo de su colega la Cenicienta. Pero no, como he dicho antes las princesas ya no son lo que eran. Nuestra princesa también se ha unido a la liberación de las mujeres “reales”. La princesa de nuestra serie no es una mujer florero, tiene una gran inteligencia, con un nivel alto de estudios, con un montón de premios y quiere sentirse realizada, es una persona capaz de valerse por si misma, sabe enfrentarse a las situaciones más adversas, es fuerte, luchadora. Una princesa típica y clásica que ha ido evolucionando y madurando como mujer, es una princesa de hoy, actual y moderna, aunque no le vendría mal que la Cenicienta le mandara a una de sus hadas madrinas para cambiarle ya el look.


La cuestión es que el príncipe del que se enamoró, el príncipe Aguilar, tampoco es un príncipe al uso. Aunque es apuesto y guapo como los demás príncipes, este era un poco vividor, estaba prometido con otra princesa, tenía una vida de noble caballero y todo le fue bien hasta que se vio obligado a engañar y cometer ciertas ilegalidades por salvar el reino que tanto le había costado a su padre, el Rey Francisco, levantar. Y no hubiera pasado nada si el príncipe no estuviera locamente enamorado y rendido a sus encantos. Pero es así, y tras pagar sus errores encerrado en las mazmorras y ser despojado de sus posesiones, ha regresado dispuesto a recuperar lo que perdió, su trono, su reino y el amor, se ha convertido en el príncipe valiente del cuento. ¡¡Y ella sin enterarse!!

Como cualquier princesa Beatriz necesita que la quieran y encontrar el amor, pero no a cualquier precio. También quiere que la escuchen, que la valoren, que se preocupen por ella, que se preocupen por conocerla, por saber sus gustos, sus preferencias, que la respeten como persona y como mujer… Mientras el príncipe ha estado encerrado ella a ido reponiéndose de sus heridas y ha decido quedarse con el príncipe perfecto de cuento de hadas que la rondaba desde hacía tiempo, el príncipe Nacho. Un príncipe que ha sabido darle todo lo anterior. Pero me da la impresión que le va a pasar como a las demás princesas, que tanta perfección la acabará agobiando. Lo que no sabe ella es que el príncipe Aguilar, del que se enamoró ha dejado de ser el príncipe canalla que resultó ser rana y se ha convertido en el príncipe valiente de sus sueños, esta vez capaz de quererla, entenderla, escucharla, aceptarla tal como es, de darle su espacio, de hacerla feliz. Y así esta ella, como una princesa actual y de hoy en día, intentando escribir su cuento de hadas con su príncipe perfecto, nada reprochable, lo malo es que en su afán de ser una princesa liberada, se esta equivocando de príncipe.


En esta nueva serie veremos a esa princesa, que intentará ser feliz con el príncipe perfecto, que ira poco a poco descubriendo que su antiguo principe ha cambiado, se dará cuenta de que nunca ha dejado de amarle y que ha madurado, que dudará con cual de los dos irse a palacio, si escuchar a su corazón y volver a ser un princesa clásica o apostar por la razón, porque por mal que le pese y por muy liberadas que estén ahora las princesas de cuento, en sus cuentos, príncipe solo hay uno.


Esperemos esta vez no habernos equivocado de cuento.